jueves 14 de mayo de 2009

Temblor

Todos los días apenas llegaba la hora de descanso todos salían corriendo, cada uno mas rápido que el otro, con la intención de llegar primero a la loza deportiva y apoderarse de ella por todo el recreo. Los chicos de los diferentes salones no respetaban turnos, así que a veces por correr se tropezaban y terminaban golpeados. Los profesores le habían recomendado no correr, y por el contrario, compartir la loza como amigos. Un día, cuando apenas quedaba unos minutos para empezar el recreo empezó a temblar la tierra, primero despacio, y poco a poco se incremento la fuerza, tanto que empezaron a caer cosas de los estantes. Los chicos se desesperaron y empezaron a correr por todas partes, los profesores llamaban a la calma pero todo era gritos y correrías. Cuando terminó el temblor muchos ya estaban sobre la loza deportiva, llorando y golpeados, no por el temblor, sino por la desesperación de los muchachos.